30 de abril de 2014

Perdió al Call of Duty y envió al SWAT a la casa del rival



Los videojuegos sacan de quicio a cualquiera, especialmente a los más tarados. Uno de ellos, cansado de ser abatido en varias oportunidades en el Call of Duty, decidió tomarse revancha y mandó a la unidad SWAT a la casa de su rival. El estúpido se hizo pasar por su contrincante, Raphael Castillo, de 17 años, y “confesó” por teléfono haber asesinado a su madre y a su hermano. Como anunció que iba a matar a más personas, la policía de Long Island, Nueva York, movilizó a todo su equipo de emergencias, con ambulancias, patrulleros y hasta la unidad SWAT hasta el domicilio del supuesto atacante.

Cuando las autoridades llegaron a la vivienda del presunto homicida, en una operación que duró unas dos horas e involucró a más de 60 oficiales, no encontró respuesta del joven gamer. El despliegue llamó la atención de José Castillo, hermano de Raphael, que regresaba de un almuerzo y observó el movimiento inusual fuera de su casa. Después se supo que el chico no había atendido a los agentes porque estaba con los auriculares puestos, aún sumido en una partida del Call of Duty. Las autoridades policiales secuestraron la consola del ganador que fue objeto de la broma, para intentar encontrar alguna evidencia o registro electrónico que permita identificar al perdedor resentido.