27 de abril de 2014

Iggy Pop sigue vivo y aún cumple años


Por Humberto Acciarressi

A días de la muerte de Scott Asheton, batero de The Stooges entre 1967 y 1974 y en el lapso que fue del 2003 a la actualidad, Iggy Pop -el frontman de la banda de Detroit, precursora del rock de garage y de la contracultura punk- acaba de cumplir 67 años. Este festejo no sería nada a considerar si no se tratara de este cantante, compositor, actor y varias cosas más, que llegó al mundo bajo el nombre de James Newell Osterberg, y que sus compañeros de grupo apodaron con el sobrenombre que él se encargó de llevar a las cimas del rock. incluyendo el prestigioso Salón de la Fama. No es para menos. Este músico original como pocos, no tiene problemas de ir del punk más rabioso, pasando por covers de Madonna, hasta editar discos casi sinfónicos inspirados en "La posibilidad de una isla" de Michel Houellebecq y en los que termina pareciendo Leonard Cohen o Tom Waits- Y encima sostiene, dalinianamente, "mi mejor creación soy yo".

Con 67 años encima, las ciencias médicas -no es chiste, ya que se sometió voluntariamente a estudios- no entiende cómo se mantiene vivo. El dice que, en este momento, no está consumiendo drogas duras. Puede ser. Pero durante años no hubo nadie que consumiera más heroína, cualquier cosa inyectable, ginebra y todas las variantes del alcohol, medicamentos que ni siquiera han sido aprobados en laboratorios, y todo junto. Con su productor, compañero y amigo David Bowie, en alguna oportunidad se recluyeron en Berlín para desintoxicarse de la cocaína. Iggy pudo desprenderse de la heroína, pero mantuvo sus otras adicciones. Mientras seguía sacándose la ropa y contorneándose sobre los escenarios. Con el paso de los años la cosa, y sus vuelos sobre el público, se fueron poniéndo más peligrosos. Un día, en medio de un concierto, perdió varios dientes. Nada para quién en otros tiempos se cortaba con una botella rota en medio de un recital o comía pedazos de carne cruda.

Lo más milagroso es que los 67 le llegan intacto para la música y para sus otros proyectos, especialmente los cinematográficos. Quien ya ha trabajado en casi una veintena de películas -entre ellas "Sid and Nancy", la estupenda "Coffee and Cigarettes", "Cry Baby", "Dead man", etc- confesó hace unos meses que su sueño es que en lo venidero, "quizás tres o cuatro veces al año, alguien necesite algún viejo con cara de loco para una película". Ahora se lo nota más tranquilo. Lo que no significa nada, ya que el propio Iggy ha dicho que cuando no bebe ni consume le gusta "pegarle a la gente". En un reciente reportaje a la Rolling Stone señaló que en los 70, su meta era "pasar a través de la gente sin perder la identidad". Es evidente que el zorro pierde el pelo -aunque no sea su caso- pero no las mañas. Por lo pronto dice que no quiere hacer más giras ¿Habrá que creerle?

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)


IGGY POP, POR ANNIE LEIBOVITZ