30 de marzo de 2014

Marilú, los strippers y la educación argentina

Por Humberto Acciarressi

"Marilú, Mauri y Sandra festejaron con tres strippers", titulaba el 13 de septiembre de 2007 el Territorio Digital, de Posadas, Misiones. La noticia no estaba en la sección "Farándula" ni se trataba del comentario de una partuza en un cabaret de Oberá. Muy por el contrario. La nota remitía a un acto de celebración del Día del Maestro, con la participación de centenares de docentes azorados (así como sus esposas e hijos) cuando la mencionada Marilú anunció: "Y ahora una sorpresita para las chicas". Fue entonces que aparecieron bailando tres strippers y comenzaron a hacer su oficio, contorneándose entre las mesas, con Marilú moviendo las caderas detrás de ellos. Todo ocurrió en el salón San Basilio de la Iglesia Católica de Rito Ucraniano de la ciudad misionera y provocó un escándalo del que aún se habla.

El asunto no hubiera tenido tanta trascendencia si la tal "Marilú" no hubiera sido, entonces, la candidata a diputada nacional Stella Maris Leverberg, así como "Mauri" es en la actualidad el gobernador de Misiones Mauricio Closs y "Sandra" la también actual senadora nacional del FPV Sandra Giménez y ex vicegobernadora de su provincia. Lo lamentable es que Stella Maris Leverberg, quien no es precisamente recordada también como conductora de la Unión de Docentes misioneros (UDPM) sino por su show erótico, es quien en la Cámara de Diputados de la Nación, luego del veto kirchnerista a Julio Cobos, quedó a cargo de la titularidad de la Comisión de Educación hasta que se resuelva la presidencia de la misma. Y nada impide que no sea ella misma, Los fiesteros que han convertido la educación argentina en un escenario con más payasos que en un circo, de parabienes.

Esta bizarrada que sería cómica si no fuera trágica, puede ser una de las respuestas que buscan -sin demasiado entusiasmo- los que se preguntan acerca de la actualidad y el futuro de la enseñanza en el país. Y, además, en medio de un conflicto histórico de los docentes de la provincia de Buenos Aires, que tiene no una sino varias lecturas posibles. Hasta hace unos años -y todavía hay quienes se aferran a ese desconocimiento histórico- una de las modas eran las críticas a la llamada Generación del 80; al Congreso Pedagógico de 1882 que sentó las bases de la educación libre, igualitaria y gratuita (leer aquellos debates es un disfrute para el espíritu); a Sarmiento que escribía en los pocos ratos libres que tenía durante su presidencia; y a Mitre, que en el ejercicio del PE, mientras enfrentaba las crisis de la época, traducía la Divina Comedia. Eso llevó a la Argentina a figurar entre los primeros cinco paises con mejor educación en el mundo y ser inspirador de otras naciones en la materia, entre ellas Francia. Es claro que si no se le pueden pedir peras al olmo, será cuestión de comenzar a plantar perales.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)