23 de febrero de 2014

Esas escritoras dadas a viajar

EDITH WARTHON
Por Humberto Acciarressi

Desde Homero a Jean-Marie Le Clézio, atravesando, naturalmente, el largo listado de cronistas de Indias y aventureros de toda laya, la literatura ha sido generosa en el recuerdo de los hombres entregados a los viajes y a su transmutación en letras de molde. Por motivos que exceden estas líneas apuradas y que están más emparentados con la sociología, esa generosidad editorial no se ha extendido con el mismo entusiasmo, por los quehaceres de las mujeres dadas a escribir y a viajar. Una lejana amiga, vía Twitter, lanzó esta inquietud al microblogging. Sólo por una cuestión de espacio habrá que dejar de lado a esas damas cuyos libros fueron redactados para reflejar sus actividades en determinados campos científicos, si bien en un trabajo exhaustivo deberían incluirse. Por ejemplo Cheryl Knott, exploradora de Borneo y sus gorilas; o Aurora Conessa, que cruzó el Atlántico en solitario y por el mar; o la fotógrafa Amy Montalvo; o Alison Hargreaves, la primera en escalar el Everest sin máscara de oxígeno. Son centenares.

Ante este impedimento vamos estrictamente a las escritoras, técnicamente hablando. Y resulta obvio que la lista también tendrá sus huecos. Edith Wharton -cuya obra más conocida, ganadora de un Pulitzer, fue "La edad de la inocencia", que inspiró la película homónima- fue una viajera empedernida que llevó sus andanzas a sus libros, pero lamentablemente estos no tuvieron la fama de los otros. Fiel representante del mundo de los flaneurs de fines del siglo XIX, Wharton publicó, por lo menos, "Italian Villas and their Gardens", "Italian Backgrounds", "A Mothor-Flight through France" y varios otros, hasta el último, "In Morocco", de 1920. La escritora danesa Isak Dinesen (nacida Karen Bixen) -autora de "Siete cuentos góticos", "Cuentos de invierno" y una serie casi interminable de inquietantes relatos- fue además una viajera incansable que dejó testimonio de sus peripecias en sendos libros. Dos de ellos fueron "Memorias de Africa" y "Cartas desde Africa", el primero de las cuales inspiró la película de Sydney Pollack "Africa mía", con Robert Redford y Meryl Streep.

Otra de las escritoras y periodistas cuya obra refleja el placer de los viajes es Emily Hahn, que debutó en la literatura, en 1930, con un libro rarísimo titulado "Seductio ad absurdum. Los principios y prácticas de seducción. Un manual para principiantes". Escribió unos 60 volúmenes de relatos, novelas y, naturalmente, de viajes. El más famoso de ellos fue "China to me", como uno de los tantos que le dedicó al continente asiático. A George Sand (Amandine Aurora Lucile Dupin) obviamente no hay que presentarla. Huelga, incluso, aclarar que es autora de un centenar de obras de todo tipo. Sin embargo, amante de los viajes, "Un invierno en Mallorca" -donde relata su convivencia con Chopin, entre otras cosas- es imprescindible para tener la visión femenina de quien, curiosamente, había adoptado un nombre masculino para ser publicada.

Las argentinas Juan Manuela Gorriti, Silvina Bullrich y - cómo olvidarla- Victoria Ocampo, fueron tres de las que dejaron estupendamente retratadas otras culturas, otras tierras y otros mares en sus escritos varios. La chilena Gabriela Mistral -inexplicable premio Nobel, con perdón de Chile- dejó también interesantes libros de viajes por América latina. Y al pasar, ya que el espacio no lo permite y sus famas exceden lo que podamos decir acá, no hay que olvidar los bellos libros, sean de viajes o de relatos basados en ellos, de Katherine Mansfield ( "En una pensión alemana", "El viaje", etc) y de Virginia Woolf ("Viajes con Virginia Woolf", entre otras crónicas publicadas en diarios y revistas y compiladas en diversas antologías). Otra gran escritora viajera fue Marguerite Yourcenar, quien legó una interesante cosmovisión expresada en una frase: "Todo momento es el último porque es único. Para el viajero, esa percepción se agudiza dada la ausencia de rutinas que tranquilizan engañosamente, propias del sedentario, que nos hacen creer que la existencia va a seguir siendo como es por algún tiempo". Y en otra columna seguiremos ampliando este listado, injustamente mínimo.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)

ISAK DINESEN (KAREN BIXEN)
EMILY HAHN