28 de mayo de 2010

Inventos: una encuesta de Time


Por Humberto Acciarressi

Time acaba de publicar la lista de las 50 peores invenciones de la humanidad, con algunas bizarradas ilustres. Unas muy serias, como el agente naranja; otras frívolas y escandalosamente estúpidas, como el "Clippy" de Microsoft. Pero miremos en casa. Y no los clásicos inventos argentos de utilidad mundial, como la transfusión sanguínea, el bypass coronario, la jeringa descartable, el colectivo, el bolígrafo, el dulce de leche, el helicóptero, el sifón de soda, el bastón para ciegos, el sistema dactiloscópico, los dibujos animados, el sistema de navegación nocturna para aviones, las estaciones de radio, la salsa golf, etc.

Lo bizarro también tiene patente argentina. El dogo es un invento local. Esa máquina de matar es el equivalente canino a otro siniestro aparatejo salido de la mente de un compatriota: la picana eléctrica. Y consideremos un invento de gran trayectoria, el cine porno, gracias a la película El Satario, de 1908. A veces se exagera: la leyenda urbana dice que aquí se inventó una pastilla para que no se mareen los caballos de calesita. Y hace poco fue patentado un DIU anticonceptivo para vacas.

Pero no olvidarse de Roberto Arlt, que en los ratos ganados a la literatura se dedicaba a los inventos insólitos e inútiles, como las medias de caucho. La Argentina es uno de los países donde más se patenta. Aunque haya que contabilizar a Alberto Nespal, que registró 72 maneras de apoyar la cabeza en las manos. Aunque usted no lo crea.

(Publicado en la "Columna del editor" de La Razón, de Buenos Aires)

25 de mayo de 2010

El rock argentino y la patria


 "Himno Nacional Argentino" por Charly García

ROCK EN CELESTE Y BLANCO

Por Humberto Acciarressi

 Allá por comienzos de los años 70, Billy Bond y La Pesada del Rock and Roll hizo una versión de la "Marcha de San Lorenzo" , un atrevimiento para la época y en consecuencia censurado por la dictadura de Lanusse (dos décadas más tarde se le animó Alejandro Lerner). Un poco más de suerte tuvo la versión de "Aurora" de Arco Iris, cuando el joven Gustavo Santaolalla ni imaginaba que iba a ganar dos veces el Oscar.

La misma canción patria sería encarada, años más tarde, por Palo Pandolfo y Patricia Sosa. Después de que Charly García diera el puntapié inicial con su versión del Himno Nacional Argentino (largamente criticado y finalmente aceptado), otros siguieron sus pasos. Y allí hay para todos los gustos, hasta la versión ultrametalera de Tren Loco de nuestra máxima canción patria (no olvidemos la interpretación que hizo Megadeth en el Luna Park cuando vino al país en el 2008). Y claro, la versión de Los Piojos en el Pepsi Music del 2005, con Maradona subiendo al escenario. En tanto, Pedro Aznar hizo lo suyo con el "Himno a San Martín" o Fabiana Cantilo con su hermosísima versión de "Saludo a la Bandera". Hilda Lizarazu y Diego Frenkel por un lado, Ignacio Copani por otro, también versionaron esta canción de nuestro repertorio patriótico, pero la de Fabi sigue siendo la mejor de todas.

Hace rato que el rock nacional se ha convertido en un estandarte de la argentinidad. Las banderas y los cantos en los recitales dan cuenta de eso, ya desde antes que Luca Prodan, al frente de Sumo, cantara "Yo quiero a mi bandera". Desde el "Himno a Sarmiento" interpretado por Pablo Lescano y Kevin Johansen, hasta "Mi bandera" por Juan Carlos Baglietto y No lo Soporto, hay decenas de versiones de los clásicos de nuestro cancionero patriótico. La lista es interminable y faltan varios ejemplos de lo que venimos exponiendo. Pero lo que queda claro es que desde hace años, el rock argento tiene la celeste y blanca cruzada en el pecho. El "No llores por mí, Argentina. Te quiero cada día más", clásico estribillo de Serú Girán, está hace rato metido en el pentagrama y en el corazón de los rockeros del país.

(Publicado en el suplemento de música ¿Te Suena?, de La Razón, de Buenos Aires)



"Saludo a la bandera", por Fabiana Cantilo

 

 "Himno al General San Martín", por Pedro Aznar

 

 "Mi bandera" por Juan Carlos Baglietto

 

 "Marcha de San Lorenzo" por Alejandro Lerner

 

"Marcha de San Lorenzo", por Billy Bond y la Pesada del Rock and Roll

 

 "Himno a Sarmiento", por Kevin Johansen y Pablo Lescano

 

 "Aurora", por Patricia Sosa y Palo Pandolfo 

Obviamente, como sabés, hay decenas de versiones más de las que subimos acá. En la medida de lo posible vamos a ir haciéndolo. Por ejemplo, ya estoy agregando la versión de Andrés Ciro, de Los Piojos, en la previa del partido en el que la selección argentina venció por 5 a 0 a Canadá, hace dos días, en la despedida en el Monumental de River antes del viaje al Mundial de Futbol de Sudáfrica.

20 de mayo de 2010

No sos fulera, es que perdió mi equipo

Por Humberto Acciarressi

En realidad no se sabe quién dijo que el hombre nunca rechaza el sexo. Más aún, se ignora si alguien lo expresó alguna vez. Pero esa es la premisa que condujo a investigadores españoles que acaban de concluir que el cansancio, la ansiedad y el alcohol, son las principales excusas de los hombres para no tener sexo con su pareja (los expertos no aclaran si pueden con la pareja de otro).

Entre los pretextos más comunes figuran, además, el haber comido demasiado. De acuerdo a esto, si sos mujer y advertís que tu pareja se niega a una relación sexual luego de haber ingerido tres arvejas, una galletita y diez miligramos de lechuga, comenzá a sospechar de otra causa. Otro de los motivos argumentados por los hombres -de acuerdo a los sexólogos- es que su equipo de futbol no gana, con lo cual si tu partenaire en la cama es hincha de Juventud Unida, ya te vamos recomendando que te busques un amante.

Lo que enfatizan los investigadores es que muchas veces, las excusas ocultan la verdad: una disfunción eréctil (ustedes perdonarán, pero ese es el término científico). De manera que si el hombre te dice en la cama con cara indefinida: "No tengo ganas, linda, hoy estás más fea que Zulma Lobato en tanga", no te preocupes más de la cuenta. Es una forma de decirte "no entiendo, es la primera vez que me pasa. Y eso que estuve con cada bagre que ni te cuento". Como verán, la ciencia sigue dando respuestas a interrogantes milenarios.

(Publicado en la "Columna del editor" de La Razón, de Buenos Aires)

Con Fe, el miércoles cae en viernes

La Fe mueve montañas. Y los milagros son la sal de la existencia. Pero juntos son dinamita. ¿O existe otra forma para que un miércoles de ceniza caiga en viernes?


The Beatles, concierto del 16 de agosto de 1966


¿Y dónde está el piloto?

Al piloto español, a terco no le gana nadie. Y para suicida, uno de los más originales hasta el momento.

No dejen solo al decapitado

Aplausos. Eso es preocuparse por todo el mundo. También los decapitados tienen su derecho a celebrar. ¡Qué joder!


Menos mal que el bebé estaba grande...

No sabemos como terminó la historia, pero parece que el bebé ahora tiene como treinta años.


En la cama con Madonna o Cameron o...

Por Humberto Acciarressi

En la senda de la ya clásica "Todo lo que usted quiso saber acerca del sexo y nunca se atrevió a preguntar", de Woody Allen, tres hermosas damas que se las traen (en todo sentido) colaboran en un libro titulado "Es lo que dice ella: las mujeres develan lo que deben saber los hombres". En este futuro best seller, Madonna, Cameron Diaz y Demi Moore nos enseñan lo que tendríamos que hacer para conquistar a una chica. No aclaran que ésta sea necesariamente parecida a ellas.

Hay recomendaciones que no son demasiado claras (o exageradamente directas). Por ejemplo una de Demi:"Si lo que quieres es quitarte la ropa, concentrate en lo que estás ofreciendo", lo cual suena medio provocador. "Demi, por ahora te ofrezco esto (y acá cada uno pone lo que ofrece)", sería la aplicación práctica del consejo de la estrella. Pero después que no venga con quejas de histérica.

Madonna, una sentimental en toda la línea, dice que las mujeres existen "para exterminar el ego de los hombres". La hermosa chica material va al grano: "Si quieren más, tienen que pagar por ello". En el otro extremo de estos consejos para hombres masoquistas que buscan una sádica encantadora, tenemos a Díaz (no, Ramón no). Cameron es una romántica salida de una novela de las hermanas Brönte: a ella le encanta "perderse en el milagro del amor, la belleza y la sexualidad". Si a partir de ahora no te convertís en un latin lover, hacé urgente un seminario de comprensión de textos.

(Publicado en la "Columna del editor" de La Razón, de Buenos Aires)

Langston Hughes: The Weary Blues

18 de mayo de 2010

Ya es imposible el mundo sin You Tube

Por Humberto Acciarressi

A Mechi le regalaron un perrito encantador que juguetea con sus medias y se come sus sillones. La chica, razonablemente emocionada, lo filma, e irrazonablemente piensa que a todo el mundo le gustará mirar las piruetas del hermoso cachorro. Entonces lo sube en You Tube con el título "Pupi". Otra persona, en las antípodas, acaba de aprender el Sol, el Re y el Mí en la guitarra, y descubre que puede tocar -pésimanente, pero él no lo sabe- un tema de los Rolling. Se hace filmar por el primo y ¿a qué no saben lo que hace? Sí, lo sube a You Tube. Las variantes son millones y las protagonizan quienes sueñan con ser cantantes, payasos, pianistas, fogosos amantes, directores de cine, mimos, alegres chupandines, políticos y todo lo que se te ocurra.

Pero también pueden verse conciertos de cualquier tipo de música, perlitas inhallables, reportajes a escritores y artistas, piezas de colección de antiguos films, fragmentos de documentales perdidos, imágenes que hasta la aparición de You Tube sólo conocían unos pocos. Y también mucho material altamente creativo: verdaderos cortos de diez minutos que son bellas piezas de arte minimalista. Esta plataforma que acaba de cumplir cinco años es una herramienta con dos mil millones de visitas por día. Unas bestias pueden subir el video de una menor violada, pero alguien sensible hacer lo propio con bellas melodías. Lo que queda claro es que, con apenas un lustro, ya resulta difícil concebir el mundo sin You Tube.

(Publicado en la "Columna del editor" de La Razón, de Buenos Aires)

16 de mayo de 2010

Bob Marley y la mística rastafari

Por Humberto Acciarressi

Si nos ajustamos a los hechos, sin la música de Bob Marley muy pocas personas en el mundo sabrían que existe algo llamado rastafarismo. Es, en todo caso, uno de los más notorios triunfos del arte. Pero, ¿qué es ese sincretismo religioso que está presenta en cada una de las canciones de Bob Marley y que tiene como ícono el león coronado que lleva la bandera verde, amarilla y roja de Etiopía?

El movimiento rasta es, a grandes rasgos, una mezcla de la Biblia con el concepto judío de pueblo elegido, cuyos acólitos creen en el emperador etíope Haile Selassie como un Dios encarnado, para ellos el demiurgo negro mencionado en el Apocalipsis, descendiente de Salomón y la reina de Saba. Dicho sea de paso, Selassie murió a los 83 años de un cáncer de próstata según la versión oficial y enviado a matar por la revolución socialista que lo derrocó del poder en 1974, de acuerdo a lo que parece ser la realidad. Sin embargo, de acuerdo a las creencias rastas, el espíritu del emperador sigue vivo, es universal y eterno, y se lo venera como si estuviera aquí. Una leyenda que elllos alimentan es que la muerte nunca ocurrió, y que una prueba de esto es que se realizaron varios funerales en diferentes lugares.

En la propia Jamaica, el profeta del rastafarismo es Marcus Garvey, uno de los personajes más originales que caben imaginar. Nació en 1887, se casó dos veces, fue miembro activo de la iglesia metodista, sindicalista, defensor de los derechos de los negros, fundador de diarios, viajero, creador de partidos políticos, fue preso acusado de vender un...¡barco!...que no era suyo, fue elegido concejal y expulsado del cuerpo legislativo porque no asistía a las reuniones porque estaba en la cárcel. Garvey fue un verdadero trotamundo que murió en 1940 en Inglaterra y cuyos restos fueron recibidos más tarde en Jamaica como los de un héroe nacional. Se lo considera el profeta rasta, por cuanto se dice que anunció que había que mirar al Africa y esperar la coronación de un negro, en este caso Haile Selassie. Vale aclarar que el emperador de Etiopía se llamaba en realidad Tafari Makonnen, que unido al título nobiliario "Ras" (jefe) nos da el Ras Tafari que más tarde se haría tan popular entre los trabajadores negros de Jamaica primero, y más tarde entre toda la población.

Si el rastafarismo tiene su dios y su profeta, Bob Marley es su Homero. Es aquel que contó en sus canciones los orígenes, las luchas y las esperanzas de la población negra del mundo. Curioso que el vate más popular del rasta sea quien, en su infancia, recibía las burlas de los chicos negros jamaiquinos por su condición de mulato, ya que era hijo de una afrojamaiquina y un blanco de ascendencia inglesa. La historia tiene esas vueltas.

(Publicado en el suplemento de música ¿Te Suena?, de La Razón, de Buenos Aires)

15 de mayo de 2010

El elixir de la juventud...¿el qué?

Por Humberto Acciarressi

Antes pertenecía al dominio de la ciencia ficción, al delirio de algún Giro Sin Tornillo, al ámbito del neuropsiquiátrico, siempre propicio para la tormenta de ideas. Ahora no. Ya está a la vuelta de la esquina, al alcance de la mano, en las puertas de su farmacia amiga. Nos referimos al elixir de la eterna juventud, aunque en realidad -por ahora- se limitará a 100 años y pico. Lo que no es poco, por cierto. Y afirman que estarán listas para dentro de dos años. ¡DOS AÑOS!

Los científicos del Reino Unido han determinado que el envejecimiento es "un factor de riesgo para la salud". Ustedes perdonarán, pero es como decir que si una persona está más de dos días sin respirar está muerta. Así y todo, si eso sirve para que una pastillita retrase ese componente riesgoso que provoca el paso del tiempo, bienvenida sea. La meta, para comenzar, es lograr que una persona llegue a los 100 años sin padecer ninguna enfermedad. Y cuando dicen ninguna es ninguna. Ni siquiera un resfrío.

Hay un dato del estudio que es bastante alarmante. Señala que la mayoría de quienes mueren entre los 70 y los 80 años se enferman en los dos previos. Y que quienes fallecen a los 100, están muy sanos. ¿Cómo?, ¿la buena salud mata? Un último detalle que no deben pasar por alto las madres sobreprotectoras: no habrá elixir de la juventud en jarabe pediátrico. La pastilla hay que tomarla entre los 40 y los 50 años. Si te morís antes estás sonado. Para resucitar no están haciendo nada.

(Publicado en la "Columna del editor" de La Razón, de Buenos Aires)

14 de mayo de 2010

General Villegas, un western clase B

Frente a la violación de una nena y la marcha en apoyo a los delincuentes, no habría que olvidar que Manuel Puig llamaba a General Villegas "un western de clase B". Y recordando las palabras de nuestro gran escritor sobre el lugar dónde había nacido, a lo mejor se entiende un poco lo que sucede en aquellos pagos bonaerenses.


Y para quienes no están al tanto de la noticia, vayan acá.

13 de mayo de 2010

Que las horas extras las haga un clon

Por Humberto Acciarressi

Seguimos con el estrés, una de las "actividades" que la población moderna parece preferir a cualquier otra. ¿Qué vas a hacer esta tarde?, ¿vamos al cine? No puedo, tengo que acumular estrés. Y se hace con un entusiasmo digno de mejores causas. Ahora se sabe que hacer horas extras y trabajar de diez a once horas por día provoca enfermedades coronarias. No queremos chicanear ningún estudio, pero dan ganas de enviar un telegrama con cuatro palabras: "Vaya con la novedad". Y cinco si le agregamos "stop".

Ojo que la investigación agrega otros condimentos. No vamos a abundar en ellos, ya que en la web podrán enterarse de qué va la noticia. Pero digamos que si tenés 480 de colesterol y tu plato diario es lechón con mayonesa, te fumás tres atados diarios de puchos, sos tan gordo que podrías haber trabajado de extra en una película de Fellini y sos más nervioso que los cortes de carne que se pueden comprar sin sacar un crédito, entonces no le podés echar la culpa sólo a las horas extras.

De cualquier forma, el tema son las horas de más en el trabajo. Y eso, de por sí, es lo que debería ser objeto de estudio. ¿Por qué, en un mundo normal y justo, alguien necesitaría hacer horas extras? Las respuestas están al alcance de tu mano y de tu intelecto: trabajar más horas de lo normal sirve para hacer más plata y llegar ajustado a fin de mes, o para morirte de un ataque fulminante al corazón. Da gusto vivir en un mundo donde uno es libre para elegir.

(Publicado en la "Columna del editor" de La Razón, de Buenos Aires)

Cigarrillo y poker

Media hora más tarde llegaron los bomberos, tres de los cuales debieron ser atendidos por intoxicación.

12 de mayo de 2010

La paz hogareña al alcance de un café

Por Humberto Acciarressi

Un nuevo estudio relacionado con las rutinas diarias acaba de revelar que el café en el trabajo, es decir la pausa para desenchufarse un poco antes de continuar en la noria, ayuda a que los problemas laborales no lleguen al ámbito familiar y aumenta la vitalidad. Ya sabés, si tu jefe te encara mal y te censura que te pases el día tomando café, apoyado en la máquina y leyendo historietas, decile con cara de dolor: "Estoy tratando de salvar mi matrimonio". Y si estás de humor, invitalo a un café mientras le preguntás si está contento con la levantada de River después de la llegada de Cappa. Si al día siguiente te golpean la puerta con un telegrama de despido, significa que no le llegó el mensaje. Y cuando vayas a buscar tus cosas, con un vasito de café en la mano, decile: "Che, que tipo negativo que había sido".

El estudio señala, además, que es importante buscar "un hueco para el humor y para olvidarnos de los `debería’". Mientras tratamos de entender cómo puede desestresar el olvido del condicional del indicativo del verbo "deber", nos ponemos a buscar ese "hueco" para reir. Llegar a la oficina con una maza y comenzar a agujerear en la pared no es aconsejable. Sentarse debajo del escritorio para reir puede servir... como antesala a la ambulancia del neuropsiquiátrico. En definitiva, la pausa del café parece ser la opción menos traumática. Aunque tanto café te convierta en el negrito de Sugus con una úlcera gástrica. La paz hogareña, a veces, bien vale un balde de milanta después de cada comida.

(Publicado en la "Columna del editor" de La Razón, de Buenos Aires)

10 de mayo de 2010

Hugh Laurie: el cínico más simpático


Por Humberto Acciarressi

Hugh Laurie es un hombre de suerte. Pero lo era desde antes que el doctor Gregory House lo convirtiera en un ícono mundial, con fanáticos entre todas las edades. Ese antihéroe desafiante, malhumorado, brillante y contradictorio, ha merecido varios estudios, como los compilados por William Irwin y Henry Jacoby en "La filosofía de House". En éste se analiza desde distintas ópticas - que van desde Aristóteles hasta Sherlock Holmes, pasando por Sócrates y la retórica taoista - al médico misógino del Hospital Princeton-Plainsboro. Pero con estudios o sin ellos, en cinco temporadas doctor House se ha metido al mundo en el bolsillo. Hugh Laurie, decíamos, es un hombre de suerte. Pero siguiendo los razonamientos de su personaje más famoso: ¿lo es realmente? Veamos.

Cuando hace más de un lustro fue contratado en los Estados Unidos, su mujer se quedó en el Reino Unido cuidando a sus hijos, Charlie, Rebecca y Will. Ahora, con la fama mundial a cuestas, reconoce que aquella determinación le pasó la cuenta. "No puedo decir que esta serie haga mi matrimonio más fácil", confesó a US Magazine, para añadir que "no estaba preparado para esto". En el 2007, le fue diagnosticada una depresión, que fue atribuida a esta circunstancia.


Hugh Laurie, en tanto, siguió trabajando a full y demostrando la versatilidad que ya se le conocía en Inglaterra. Nacido el 11 de junio de 1959 en Oxford, estudió arqueología y antropología, se dedicó a coleccionar motos (en la actualidad tiene unas diez), y comenzó la carrera de la actuación. En el medio, con tono dramático, le había prometido a sus amigos que se iba a suicidar antes de los cuarenta años, cosa que obviamente no hizo. Por esos años conoció a Emma Thompson, nacida el mismo año que él unos meses antes (el 15 de abril), con quien tuvo un romance y con quien trabajó en el cine en "Peter’s Friends" y "Sense and Sensibility", entre otras. También fue vital en su formación y el posterior desarrollo de su carrera, la amistad con Stephen Fry, su compañero en infinidad de trabajos.

La música tampoco le es ajena a Laurie, y en programas televisivos y pubs londinenses cantó y tocó la guitarra, el piano, la armónica o la batería. El que tenga curiosidad puede entrar en You Tube y allí encontará varias de estas actuaciones, algunas realmente memorables. Para que no queden dudas sobre las condiciones multifacéticas de Laurie, acaba de aparecer en nuestro país, con el título de "El vendedor de armas" (Planeta), el thriller que publicó en 1996 y con el que entró a todo trapo en el mundo de la literatura. Con un estilo que combina una muy buena prosa y ese exquisito humor británico, Laurie deja bien en claro que todo lo que toca lo convierte en arte.

Nadie sabe de dónde saca el tiempo este actor, músico, director, productor y escritor. Tal vez ni él mismo lo sepa, y por eso sus quejas. "Esto no es vida", dijo hace poco. Es triste pensarlo, pero sus fans se comportan como lo haría el Dr. House y le dicen: "Fue tu elección Hugh".

(Publicado en La Razón, de Buenos Aires)


Hace un tiempo subimos a este blog dos temas musicales interpretados por Hugh Laurie en su Inglaterra natal. Acá los tenés.

7 de mayo de 2010

No sos vos ni soy yo, es internet

Por Humberto Acciarressi

Un estudio realizado por un laboratorio y publicado en The Guardian, ahora trata de indagar las razones del poco sexo que tienen las parejas en la actualidad. Es cierto que el estrés se lleva el 83 %, otras actividades (¿cuáles, por el amor de Dios?) el 74 % y el trabajo el 55 %. Pero hay un inquietante 28% que le echa la culpa de la falta de sexo a internet, o mejor dicho a que sus parejas prefieren navegar por la red antes que compartir la cama con ellas.

De acuerdo al estudio, las mujeres británicas tiene sexo 1,4 veces por semana (lo cual no debe llevar a deducir que uno es interruptus, por cuanto así se expresan las estadísticas). Antes le echaban la culpa a la televisión y más concretamente al futbol. Si tenemos en cuenta que estamos en las puertas de un Mundial e internet tendrá un papel hiperactivo desde PCs tradicionales hasta en celulares, los dos enemigos más temidos del sexo están a punto de causar un desastre ecológico entre las mujeres.

Tal vez sea el momento ideal para poner un clasificado que diga, palabras más, palabras menos: "Enemigo del futbol e ignorante de la web 2.0, busca mujeres para divertirse durante los próximos dos meses. Absoluta reserva". ¿Quién te dice? A río revuelto, ganancia de pescadores. Hay otro dato clave del estudio: más de un tercio de las mujeres dicen que no se sienten sexys desde hace un mes y un 14% jura que nunca en su vida se ha sentido seductora. Yo pregunto, ¿de dónde sacaste eso, hermosa?

(Publicado en la "Columna del editor" de La Razón, de Buenos Aires)

Una mujer linda, lo peor para el estrés

Por Humberto Acciarressi

Si sentís que la cabeza te da más vueltas que un tímido antes de invitar a tomar un helado a la prima, las piernas andan varios metros delante tuyo, los ojos se te caen, la gente te irrita al punto de ansiar una invasión de marcianos que culmine exitosamente, y cualquier ruidito lleva tu mano hacia un objeto contundente con cualidades dignas de aplastar un cráneo, quiere decir que estás estresado. Puede significar que seas un psicótico, pero esa es otra cuestión.

Al grano: tenés que desestresarte urgente antes de terminar mirando las luces del techo en una sala de terapia intensiva. Aunque cuidado. Lo que hasta ayer era un remedio, ahora puede incrementar el síntoma. Descanso, una playa caribeña, unos martinis, lectura, cada cual tiene su método. Pero nada de mujeres lindas. No grites ni amenaces al mensajero: lo dice la ciencia. Ante una mujer atractiva, a los hombres nos aumenta el nivel de la hormona del estrés, el cortisol, "que nos prepara para la acción" (frase de un reciente estudio escrita por un tipo que mientras guiñaba un ojo). Por ejemplo, si estás rodeado por un grupo de chicas, ponele atención a la más fulera del lote, a menos que quieras que tu nivel de estrés se dispare hacia las nubes. El estudio de marras se realizó en salas de espera. Frente a esto, ¿no es peligroso que haya mujeres lindas esperando al médico donde se encuentra el pobre estresado? Hay cosas que no terminan de cerrar. Por eso, ante cualquier duda consultá a tu médico.

(Publicado en la "Columna del editor" de La Razón, de Buenos Aires)

1 de mayo de 2010

Para una botella al mar, 33 son mejores

Por Humberto Acciarressi

Los campeonatos obtenidos por River en el era profesional, la edad de Cristo en el momento de la crucifixión, el mejor puntaje para echar la Falta en el truco, la representación de la alianza en la Cábala, el grado más alto en el ritual masónico, la cantidad de divinidades del hinduismo. En fin, el 33 tiene una larga historia. Ahora hay que sumarle que son los años que tardó en llegar a las manos de una usuaria británica de Facebook, un mensaje arrojado al mar en una botella.

Resumiendo, un chico belga que en la década del 70 tenía 14 años, paseaba en un barco e hizo lo que todos hicimos alguna vez: tirar un escrito metido en un envase de vidrio, con la esperanza que alguien lo lea. Treinte y tres años más tarde, Lorraine Yates encontró el mensaje y a su vez hizo lo que en los 70 hubiera sido imposible: rastrearlo en Facebook. Por supuesto lo encontró, ya que de no ser así estaríamos escribiendo sobre otra cosa. La historia ya recorre el mundo. Lo que podemos inferir es que ya hay gente pergeñando la película sobre este asunto.

Aquel chico de 14, Olivier, ahora tiene 47 años y por lo menos dos hijos. De ella sólo se conoce el nombre. Ideal para la comedia que hace unos años hubieran interpretado Meg Ryan y Tom Hanks, y si agregamos el ingrediente del mar, eventualmente la pelota Wilson. Y hasta podríamos concluir con Olivier rechazando en Facebook el pedido de amistad de Lorraine. Nunca está de más un poco de dramatismo.

(Publicado en la "Columna del editor" de La Razón, de Buenos Aires)